Resumen




• Revisar los patrones normales de la médula ósea y su evolución durante el desarrollo. • Exponer los protocolos de RM y las bases de su interpretación.
• Describir las características de la patología medular.





Revisión del tema


ANATOMÍA Y FUNCIÓN DE LA MÉDULA ÓSEA
La médula ósea (MO) esta formada por hueso trabecular, MO roja y MO amarilla.
El hueso trabecular esta formado por trabeculas primarias y secundarias que sirven de soporte estructural. Su principal función es el almacenamiento de los depósitos minerales y se caracteriza porque su densidad disminuye con la edad.
La médula ósea roja (hematopoyética) esta constituida por elementos celulares, estroma de soporte y un gran aporte vascular. Su principal función es la hematopoyesis. Estructuralmente se caracteriza por presentar un 40% agua. Su alta celularidad se traduce en una baja intensidad de señal en secuencias potenciadas en T1 y una alta intensidad de señal en secuencias potenciadas en T2 con saturación grasa o STIR.
La médula ósea amarilla (grasa) se compone principalmente por células adiposas y un pequeño porcentaje de elementos hematopoyéticos, así como escaso aporte vascular. En secuencias de resonancia magnética presenta intensidades de señal similares a la grasa subcutánea. Por tanto, en secuencias potenciadas en T1 presenta una intensidad de señal alta, y en secuencias potenciadas en T2 con saturación grasa o STIR presenta una intensidad de señal baja.
Su distribución varia con la edad, proceso que se conoce como conversión normal medular. En el periodo neonatal y lactante, el esqueleto está formado predominantemente por MO roja (Fig. 1).





Desde la infancia, se produce una conversión de MO roja a amarilla que se inicia en las extremidades y se extiende hacia el esqueleto axial (Fig. 1). Se trata de un proceso simétrico y progresivo. En los huesos largos, como fémur o húmero, se distribuye de forma centrípeta con la siguiente secuencia: conversión inicial de las epífisis/apófisis, posteriormente las diáfisis y finalmente las metáfisis distales, pudiendo persistir MO roja en las proximales (Fig. 3). Alrededor de los 25 años finaliza el proceso, persistiendo médula roja en el esqueleto axial y en las metáfisis proximales de los huesos largos [1-4].