Resumen

Objetivos
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS
Actualmente, la mamografía continua siendo la prueba de elección para el cribado de cáncer de mama.
No obstante, existe un creciente uso de la ecografía mamaria como complemento a la mamografía, e incluso como única técnica de cribado en mujeres asintomáticas de menos de 40 años. La 4ª edición del sistema BI-RADS ®, incorporó ya un apartado específico para la valoración ecográfica de la mama, que
más recientemente se continuó, con escasas modificaciones en la 5ª edición .
Independientemente de la técnica de imagen con la que se realiza el diagnóstico, la actitud recomendada por el sistema BI-RADS® depende de la clasificación final dentro de las distintas categorías, de tal manera que de modo general se recomienda seguimiento para lesiones categoría BI-RADS® 3 y biopsia para aquellas en categorías BI-RADS® 4 ( 4 A, 4B, 4C) o 5.
Existen en la literatura estudios múltiples que avalan el uso de la ecografía para la detección de carcinomas adicionales no identificados mediante mamografía, si bien, en su mayoría, ponen de manifiesto que dicho aumento se realiza en base a un aumento en los falsos positivos, con el consiguiente aumento de seguimientos de lesiones benignas y de biopsias con resultado de benignidad.
Tampoco debería despreciarse como coste adicional, la ansiedad/angustia generada a pacientes asintomáticas, que perciben en muchas ocasiones el hallazgo como síntoma de enfermedad.