Resumen

1. INTRODUCCIÓN
La secuencia de susceptibilidad magnética comenzó a utilizarse en los años 90 aprovechando la ventaja de las imágenes de saturación de oxígeno de la sangre. Se basa en una secuencia T2-3D que utiliza el artefacto de susceptibilidad de la sangre en los vasos como si fuera contraste intrínseco. [1][2]Esto va a permitir diferenciar detectar sustancias ferromagnéticas, diamagnéticas como las calcificaciones y los depósitos de minerales y las sustancias paramagnéticas, que son los productos de degradación de la sangre, que son la hemosiderina y la desoxihemoglobina.


2. OBJETIVO
Comprobar si adquirir la secuencia de SWI de forma rutinaria aporta información relevante que suponga un cambio significativo en el informe radiológico