Resumen

Objetivos Docentes
Las tumoraciones de partes blandas en la mano corresponden mayoritariamente a pseudotumores o  lesiones no neoplásicas. Únicamente un tercio de ellas son verdaderas neoplasias, siendo menos de un 3% lesiones malignas. El tratamiento es la resección quirúrgica y en la mayoría de las ocasiones se precisa de una prueba de imagen que oriente al diagnóstico y permita una planificación del tratamiento.
La ecografía puede ser la primera prueba que se solicite, por su accesibilidad, bajo coste y carácter no invasivo. Permite la diferenciación entre lesiones sólidas y quísticas, lo que resulta de gran ayuda en la mano donde las lesiones más frecuentes son los gangliones. Pero a la mayoría de los pacientes se le acaba solicitando una resonancia magnética (RM), técnica de elección para el estudio de masas de partes
blandas por su gran resolución y capacidad multiplanar. El objetivo de la RM es confirmar la existencia de una tumoración, valorar su localización, tamaño y relación con las estructuras anatómicas adyacentes, y orientar hacia un posible diagnóstico. Realizar un diagnóstico de certeza no siempre es posible, incluso a veces resulta difícil diferenciar entre lesiones benignas o malignas. En ese caso, se habla de lesiones indeterminadas por imagen, recomendándose la escisión quirúrgica, dado que no es posible descartar malignidad.
En el siguiente póster repasamos las lesiones de parte blandas más frecuentes en la mano, basándonos en los casos recogidos en nuestro hospital y describimos sus características más relevantes por imagen.


Revisión del tema
DESCRIPCIÓN DEL ESTUDIO: Fig. 1.
Hemos revisado de forma restrospectiva todos los estudios de RM de mano solicitados en nuestro centro en los últimos 5 años, desde enero del 2011 a diciembre del 2015. Hemos incluido las RM solicitadas para estudio de tumoraciones de partes blandas, localizadas en el carpo, metacarpo y dedos. En total hemos recogido 42 estudios de RM.


Las indicaciones de los estudios eran: estudio de masa de partes blandas clínicamente palpable en 40 casos, y en otros dos, dolor subungueal, sospechándose clínicamente un tumor glómico.


Los estudios fueron realizados en una RM General Electric de 1.5T con una antena de superficie. El paciente se coloca en decúbito prono con el brazo extendido sobre la cabeza y el codo flexionado. Es importante almohadillar al paciente en los puntos de presión para evitar el dolor y posterior movimiento del paciente durante la exploración.


El protocolo de RM para el estudio de los dedos incluye secuencias axiales potenciadas en T1, T2 y DP con supresión grasa, y secuencias sagitales potenciadas en T1, T2 GRE y STIR. En el caso de la mano obtenemos secuencias potenciadas en T1 y T2 en plano axial, secuencias potenciadas en T1 y T2 con supresión grasa en plano coronal y secuencias T2 GRE en plano sagital. En 33 casos se obtuvieron
secuencias potenciadas en T1 con supresión grasa tras la administración de contraste endovenoso. En el estudio por RM de los dedos el aspecto técnico es muy importante por el pequeño tamaño del área a estudio. Es necesario un campo de visión pequeño, matriz elevada, grosor de corte fino (23 mm), con o sin secuencias tridimensionales (3D).


De los 42 pacientes incluidos en el estudio, 15 fueron hombres y 27 mujeres, con una media de edad de 50 años. En todos ellos se confirmó por imagen una tumoración de partes blandas que coincidía con el bultoma palpable por exploración física. Posteriormente, 36 de los 42 pacientes fueron intervenidos quirúrgicamente, y uno de ellos mediante biopsia percutánea, pudiendo correlacionar posteriormente los
resultados de las RM con los de anatomía patológica.