Resumen

Objetivos Docentes
Revisar las características radiológicas de los tumores GIST, así como los criterios a tener en cuenta en la evaluación de la respuesta al tratamiento mediante tomografía computarizada.


Revisión del tema
• INTRODUCCIÓN:
Los tumores del estroma gastrointestinal o tumores GIST, derivan de las células intersticiales de Cajal, presentes en el plexo mientérico y reguladoras de la motilidad intestinal; Constituyen los tumores mesenquimatosos más comunes del tracto gastrointestinal y su origen radica en una mutación en el gen cKIT (CD117), que codifica un receptor transmembrana de la tirosín quinasa, expresado por estas células. Todo esto explica que en casos avanzados se haya demostrado eficacia en la combinación del tratamiento quirúrgico con las terapias con inhibidores competitivos del receptor de la tirosín quinasa
como el Imatinib (figura 1), resultando en una notable mejora de la respuesta al tratamiento y supervivencia a largo plazo. Aproximadamente un 7% de los pacientes con GIST presentan mutaciones en otro receptor de la tirosín quinasa, el receptor del factor de crecimiento derivado de las plaquetas alfa (PDGFRA), los cuales responden peor al tratamiento con Imatinib. Se trata de tumores con un comportamiento biológico incierto, por lo que se prefiere hablar de bajo,
intermedio o alto riesgo, más que de benignos o malignos, considerando los tumores de menos de 2 cm, como bajo riesgo de recurrencia.
Estos tumores pueden aparecer en cualquier lugar del tracto gastrointestinal, pero su localización más frecuente es el estómago o el intestino delgado (figuras 2 y 3). Su forma de presentación característica es una masa grande, exofítica e hipervascular (figura 4). 


La TC constituye la principal técnica de imagen en su diagnóstico y monitorización de la respuesta al tratamiento, quedando la resonancia magnética reservada para la planificación quirúrgica en casos de GIST rectales, lesiones hepáticas indeterminadas en TC o pacientes con contraindicaciones para la realización de la TC.