Resumen

Objetivos
INTRODUCCIÓN.
La fuga linfática es una complicación infrecuente pero grave, que puede darse en patologías como la linfangioleiomiomatosis, traumatismo, por iatrogenia (post-radioterapia, biopsias), así como, más frecuentemente, tras cirugías que implican durante la disección de la arteria ilíaca, como son la cirugía onco-ginecológica y genitourinaria, la cirugía vascular documentada entre un 9% (7) y un 40% (6).
Puede conectar con los órganos circundantes, incluyendo tracto urinario, gastrointestinal, útero/vagina, abrirse linfático, como sucede con el linfocele o puede quedar contenida en una cavidad virtual como son los espacios quilotórax o una ascitis quilosa (3).
En la identificación y localización de la fuga linfática, la linfangiografía es una valiosa herramienta diagnóstica, con de hasta un 78% (2). Se han descrito dos técnicas: la linfangiografía podálica y la intranodal (Figura 1)


Material y métodos
Durante un periodo temporal de 18 meses comprendido entre enero del 2014 y julio del 2015, diagnosticamos y tratamos pacientes con quilotórax refractario a tratamiento conservador (2 hombres y 1 mujer; rango de edad entre 19-88 años, linfocele recidivante a tratamiento con escleroterapia con alcohol y/o povidona yodada (4 hombres y 4 mujeres; rango Revisamos las historias de los pacientes tratados para comprobar, en el caso de los pacientes con quilotórax, linfangiografía, el intervalo temporal entre el procedimiento y la resolución de la fuga, así como el tiempo libre