Resumen




Revisamos los hallazgos radiológicos de la Enfermedad de Crohn por Enterografía por TC en base a una serie de casos recogidos en nuestro hospital en el último año.
Secundariamente exponemos los protocolos de preparación y realización, y la importancia de la técnica en el contexto de la EC.





Revisión del tema


LA ENFERMEDAD DE CROHN Y LA ENTEROGRAFÍA POR TC


La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una patología inflamatoria idiopática del tracto digestivo. Abarca dos entidades: enfermedad de Crohn (EC) y colitis ulcerosa (CU). La primera puede afectar a cualquier parte del aparato digestivo desde la boca al ano. La segunda se restringe a colon. Existe una tercera entidad, la colitis indeterminada, para aquellos casos que no reúnen características de las dos anteriores.


La EC presenta dos picos de incidencia, en la tercera y la sexta década de la vida, sin aparentes diferencias en la distribución por sexos. El diagnóstico se establece por criterios clínicos, radiológicos, endoscópicos e histológicos. Es una enfermedad de curso crónico que debuta con brotes, por lo que será importante diferenciar las fases de actividad de las fases de no actividad.


Las dos clasificaciones más usadas en la EC son la clasificación de Montreal que informa sobre la edad, localización y patrón evolutivo, y el CDAI sobre la actividad (Fig. 1 y fig. 2).


La enterografía por TC (ETC) es una alternativa real a la entero-RM en determinadas situaciones y tipos de pacientes, por ello el radiólogo debe conocer sus hallazgos por imagen.


Su uso es útil no solo en el diagnóstico ante una sospecha de EC, sino también en su manejo, además 





ayuda a determinar el subtipo de enfermedad. Evalúa criterios de actividad y complicaciones entéricas y extraentéricas. Se han validado como una de las principales pruebas de imagen ante EC, así, su uso ha ido en aumento, desplazando progresivamente al tránsito gastrointestinal. Su utilidad destaca sobretodo en la detección de estenosis clínicamente no sospechadas. El resultado este examen es capaz de cambiar el manejo de la enfermedad hasta en una 50% de pacientes.
Cabe recordar que es una prueba que somete al paciente a radiación y a posibles reacciones alérgicas al contraste.


Existen series que enfrentan la ETC a la cápsula endoscópica con resultados variables, llegando a encontrar sensibilidades diagnósticas similares en algunos casos. Los pacientes con EC a menudo presentan estenosis. Uno de los problemas del uso de la cápsula endoscópica es la retención de la misma que ocurre en un 6-7% de pacientes, que se evita mediante ETC.


Históricamente la sensibilidad del TC en la detección de enfermedad del intestino delgado ha sido subóptima por muchos factores. Entre ellos la falta de distensión adecuada de la luz intestinal. Actualmente, se han ido subsanando con el uso de nuevos contrastes orales neutros, uso de TC multidetector y técnicas de baja dosis de radiación.